Esto es posible, en parte, porque Honda logró que la
pila de células de combustible vertical (V-Flow),
el motor, el almacenamiento de hidrógeno y otros componentes del tren de potencia sean, en general, más compactos. Su
funcionamiento eficiente y
diseño innovador permiten una flexibilidad de ajustes que aumenta notablemente la eficiencia del vehículo, lo que contribuye al aumento del 30 por ciento en la autonomía con respecto al modelo anterior.