Durante tres décadas, Honda ha desempeñado un papel fundamental en la superación de los desafíos medioambientales.
El Fit es sinónimo de emisiones mínimas.
Conducirlo es un placer y, como si esto fuera poco, tiene un nivel de emisiones bajo. Su clasificación de vehículo de emisiones ultramínimas (ULEV-2) [1] otorgada por la California Air-Resources Board (CARB) habla mucho de las ambiciones de este pequeño.
Un motor supereficiente.
Su motor
SOHC i-VTEC® de 117 caballos de fuerza, 1.5 litro y 16 válvulas tiene un excelente rendimiento de combustible. De hecho, el Fit básico con transmisión automática rinde
28 mpg[2] en ciudad y 35 en autopista. Y todos los modelos Fit utilizan gasolina regular sin plomo.